martes, 17 de septiembre de 2013

ESTUDIO COMPARATIVO DE LA EVALUACION DE VARIAS PRÁCTICAS PEDAGOGICAS UNIVERSITARIAS.

UNIVERSIDAD CATÓLICA TECNOLÓGICA DEL CIBAO
UCATECI
MAESTRÍA EN GESTIÓN ACADÉMICA
TEMA:
ESTUDIO COMPARATIVO DE LA EVALUACION DE VARIAS PRÁCTICAS PEDAGOGICAS UNIVERSITARIAS.
ASIGNATURA:
PRÁCTICA DOCENTE UNIVERSITARIA
MAESTRO:
DRA. ETANISLAO DE LA CRUZ.MSC.
SUSTENTADO POR:
NIRY MARGARITA SEPÚLVEDA PLASENCIA 2004-0712
JULIANA ROMERO CABRAL 97-0946
DENNIA CABRAL BUENO 2012-4035
GLADYS MARÍA JIMENEZ 98-0551
LA VEGA, 16 DE SEPTIEMBRE, DEL 2013


INTRODUCCIÓN
EL Sistema Educativo Dominicano a partir de la educación a nivel superior  se ha preocupado durante muchos años por pretender lograr cambios significativos en la sociedad, pues, esta espera que de la misma egresen los futuros profesionales que cambien nuestra nación. Es aquí, donde las prácticas pedagógicas desempeñan un papel fundamental a la hora de lograr esos propósitos, ya que  estas sirven como mecanismos de control y planificación.
Esta investigación es conveniente, tanto para los maestros, como para los los/las alumnos/as, a nivel superior, puesto que con ella se pretende, crear un espacio de reflexión en torno a la práctica educativa universitaria. Es por ello que esta indagación tiene la finalidad de analizar la práctica pedagógica desarrollada de acuerdo al perfil del maestro universitario, con el fin de contribuir al avance del aprendizaje significativo con el uso de las estrategias, métodos y recursos empleadas por los(as) docentes en su práctica pedagógica.
Es un trabajo de campo comparativo, en donde las informaciones obtenidas se centran en la observación directa de los sujetos en su ambiente educativo y posterior investigación a través de consultas bibliográficas
Así mismo, dicha investigación  estará caracterizada por las distintas partes que la constituirán, las cuales ofrecen todas las informaciones necesarias sobre el tema en cuestión. 

Planteamiento del problema
Con el transcurso de los años el sistema educativo dominicano, en el nivel superior, se ha preocupado por denotar cambios significativos concernientes a la profesionalización de los egresados de las universidades. Este nivel tiene grandes propósitos para lograr en el transcurrir del proceso. Para alcanzar estos objetivos pone sus esperanzas en los jóvenes, quienes son los principales actores de la sociedad, ya que de ellos depende que haya más justicia, equidad y armonía.

Es así que para obtener esos cambios el sistema cuenta directamente con las prácticas pedagógicas universitarias, pues estas forman parte esencial en el proceso educativo. Ya que, con ello se persigue lograr un aprendizaje significativo que proporcione una educación de calidad, al tener presente la criticidad de los estudiantes, el desenvolvimiento de esto en la sociedad y sobre todo el aprender para la vida.
Con una buena práctica pedagógica, se podría lograr que los alumnos puedan llevar el aprendizaje teórico a la práctica. Así, el aprendizaje estaría más enfocando a el desarrollo de los valores, y actitudes de los/las alumnos/as como entes activos en la sociedad, que buscan ser agentes de su propio destino, insertándose exitosamente al mundo laboral.
Sin embargo, la observación realizada al centro objeto de estudio permite percibir que hay ciertas debilidades en la práctica pedagógica, lo que podría decirse es una desventaja para el(la) estudiante, si se toma en cuenta que este es quien va dirigir el destino de la nación.

Los docentes evaluados en su mayoría, no dominan los diferentes momentos de la práctica pedagógica y presentan debilidades en el uso de recursos, métodos y estrategias de aprendizajes.

Por lo que partiendo de las inquietudes anteriores es viable cuestionarse con relación a las siguientes interrogantes para saber si se está desarrollando una práctica pedagógica de calidad.
¿Cuáles  son las exigencias de la universidad en la práctica pedagógica?
¿Cuál es la variedad de recursos, estrategias y métodos empleados en la práctica pedagógica a nivel universitario?
  ¿Cuáles aportes significativos se obtienen con la ejecución  de la práctica docente, para lograr una educación de calidad?
Justificación
Partiendo de que las practicas pedagógica universitaria implican un componente muy importante y significativo en el proceso de enseñanza- aprendizaje, se hace preciso indagar más sobre dicho tema. De esta forma los docentes podrán desarrollarse con más seguridad en su labor, tener una visión clara de donde están y una misión más comprometedora con la real  instrucción de sus alumnos.

La sociedad cada  día exige más calidad en el proceso educativo y sobre todo en el nivel superior, ya que la educación  mediante ésta, persigue lograr una formación: critica, democrática, socializadora y participativa por parte de los estudiantes, para insertarse al mundo laboral.
Este estudio es conveniente para que los docentes estén consciente de lo que hacen y también que aprendan a valorar el papel que ellos desempeñan en la sociedad, como agentes prioritario para la transformación de la misma.
Esto sería un gran avance para lograr el aprendizaje significativo que desde hace mucho tiempo se ha estado buscando en el sistema educativo dominicano. Pues, de esta manera se reflejará en los estudiantes una motivación por aprender y una mejor puesta en práctica de sus conocimientos.
Objetivo general
 Realizar un estudio comparativo de la evaluación de varias prácticas pedagógicas universitarias.
Objetivos específicos.
Verificar las exigencias de la universidad en la práctica pedagógica.
Conocer la variedad de recurso, estrategias y métodos empleados en la práctica pedagógica a nivel universitario.
Analizar los aportes significativos que se obtienen con la ejecución  de la práctica docente, para lograr una educación de calidad.
Marco Teórico
El trabajo docente debe caracterizase  por las  relaciones que el maestro establezca  con sus estudiantes e instituciones; con su propio saber y experiencias acumuladas, asimismo, con la realidad económica y sociocultural en que desarrolla su tarea docente;  con ese conjunto de orientaciones, valores e ideologías que expresan tanto los objetivos de la política educativa del Estado, como la propia visión del mundo del maestro,  que transmite cotidianamente a sus alumnos de manera consciente o inconsciente." (Vargas, 1994, 491.)
Cuando se refiere al trabajo docente no se debe dejar de lado la  Pedagogía, que es  una ciencia dedicada al estudio de la educación, a la vez un arte, su importancia radica en los aportes que puede realizar prácticamente a la mejora en ese ámbito, indicando la manera más eficaz, de qué enseñar, cómo enseñar y cuándo hacerlo.
La pedagogía  se aprovecha para ello de los aportes que pueden brindarle otras ciencias como la Psicología, la Sociología, la Filosofía, la Estadística o la Medicina, para optimizar la planificación, la práctica áulica, los modos de intervención docente en el proceso, las técnicas de evaluación, la mejora del contexto y contrato didáctico, etcétera. Realiza el puente entre las teorías pedagógicas y la práctica áulica. No es una ciencia exacta, y por eso sus recomendaciones han variado en el tiempo, yendo los cambios de la mano de los vaivenes políticos y las reformas económicas y sociales.
El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes, cabe recalcar que no en todos los contextos se aprende de la misma manera, es decir un ejemplo claro seria la enseñanza en el colegio, cuyo aprendizaje se enfoca  a la formación personal (valores, principios), en cambio la universidad está enfocada a la formación meramente profesional. En fin sea cual sea el tipo de aprendizaje este siempre será de vital importancia ya que nos enseña a reconocer que somos capaces de hacer lo que antes no podíamos hacer, aprender a aprender, y ello es una de las actividades más importantes que podemos realizar en nuestra vida. “Aprender debe ser una experiencia total”
Marqués (2001) define el acto didáctico como la actuación del profesor para facilitar los aprendizajes de los estudiantes. Se trata de una actuación cuya naturaleza es esencialmente comunicativa, circunscribe el fin de las actividades de enseñanza de los procesos de aprendizaje como el logro de determinados objetivos y especifica como condiciones necesarias: la actividad interna del alumno y  la multiplicidad de funciones del docente.
El acto didáctico se presenta como un proceso complejo en que se hallan los siguientes componentes.
El profesor, planifica actividades dirigidas a los alumnos que se desarrollan con una estrategia didáctica concreta y que pretende el logro de determinados objetivos educativos.
Los estudiantes, tratan de realizar determinados aprendizajes a partir de la ayuda del profesor.
Los objetivos educativos que pretenden conseguir el profesor , los estudiantes y los contenidos que se tratarán.

LA CALIDAD EN EL CONTEXTO UNIVERSITARIO
Para Galán (2009:19) “la gestión de la calidad es un requisito que se da por supuesto que realizan las organizaciones y entre ellas las Universidades”. Para Villa (2008:180), resulta evidente que la calidad “ha entrado en el lenguaje, en los planes estratégicos universitarios,  en lo que aún es mejor, en la mentalidad de la gran parte del profesorado universitario”.
La calidad ocupa un papel estratégico dentro de las diferentes normativas que
regulan la actividad de las Universidades  aunque el concepto calidad es difícil de concretar cuando se aplica a la educación superior, según Gvaramadze (2008) se pueden identificar dos vertientes del mismo: la calidad como proceso de mejora y la calidad como transformación individual. En el primer caso, la calidad se asocia a una institución y generalmente se suele basar en su autonomía, transparencia y efectividad, mientras que cuando hablamos de casos individuales, la calidad se asocia a los estudiantes, académicos y plantilla de cada una de esas instituciones, ya sean Universidades o Programas Académicos. Nos centraremos en este trabajo en la calidad académica o calidad docente.
Vizcarro (2003:13),sostiene que:” existen una serie de características que identifican a la docencia de calidad: contenidos del curso, características de las presentaciones en clase, gestión del curso, enseñanza fuera del aula, calidad de los aprendizajes, actitud profesional y crítica del docente”.se refiere a un conjunto de principios tendentes a garantizar una docencia universitaria de calidad. Indica explícitamente la necesidad de que ésta sea:
a) Activa, encaminada a resolver los problemas derivados de la práctica docente mediante un proceso de reflexión.
b) Enfocada de manera holística en el desarrollo de competencias profesionales específicas a cada titulación o ámbito profesional.
c) Estimuladora sobre la experiencia, destinada a compartir la práctica docente mediante el proceso de comunicación entre profesores y alumnos.
d) Que tome en consideración las especialidades académicas del alumnado.
e) Que se asocie con la calidad de la institución pues ambos componentes del sistema universitario se complementan.
f) Que permita la conexión entre docencia e investigación dentro del currículum del profesor.
CURSOS DE FORMACIÓN DEL PROFESORADO
El papel de la formación del profesorado no sólo se dirige a su perfeccionamiento, sino también a su incorporación al puesto. El profesor de nuevo ingreso y los cursos introductorios ocupan un lugar independiente en proceso de investigación.
La parte fundamental en el proceso de enseñanza, es que el docente este debidamente preparado y bien formado académicamente;  ya que para un buen desempeño se requiere conocer los retos, las debilidades y fortalezas, las distintas situaciones a enfrentar, entre otras cosas que son propias del oficio y que sin un manejo adecuado terminan frustrando a los involucrados y dañando lo que podría haber sido bueno.
Dependiendo de la preparación del docente serán los efectos que este pueda tener en los alumnos, pues los conocimientos le permiten discernir qué debe hacer y hacia dónde encaminar a sus alumnos conforme a la capacidad de cada uno.   
Alba, A. (2004). La formación se lleva a cabo tanto en el instituto formador como en los lugares de inserción laboral a través de los cuales se va constituyendo un fondo de saber regulador de nuestras prácticas” (p.126). Es decir que la persona no solo se forma en el lugar donde estudia, sino que también el trabajo constante si se hace con esfuerzo, dedicación y esmero, resulta formativo.
Ruiz, A & Rojas, L. (1998). Dicen que:
De acuerdo con la pedagogía critica la docencia debe convertirse en un espacio para la reflexión, la crítica y la formulación de propuestas a fin de lograr que la preparación académica sea de excelente calidad; pero con un profundo sentido social y humanista. Este enfoque del proceso educativo se basa en la necesidad de realizar aprendizajes significativos que podamos utilizar para llevar a cabo una práctica profesional que satisfaga las exigencias del medio. (p.85). Sin importar la preparación académica del maestro, siempre debe reflejar humildad en el trabajo con sus alumnos, esto lo convertirá en un modelo a seguir, en lugar de ser visto solo como una autoridad.
METODOLOGÍA
Diseño de la Investigación
Este trabajo es de campo y comparativo. De campo porque de acuerdo con la guía metodológica para la elaboración y presentación de trabajos de grado elaborada por el departamento de investigación de UCATECI, se considera trabajo de campo aquella investigación cuya fuente fundamental para la elaboración de los análisis proviene de la información primaria.
De esta misma manera, el origen de los datos de esta investigación será la observación e investigación bibliográfica realizada en el proceso pedagógico a nivel superior
 Además, se plantea que es comparativo porque se mostraran diferentes observaciones a distintos maestros. Es así, como en este estudio se describirán las características fundamentales en la práctica pedagógica del maestro universitario.
Universo
Este estudio se realizó una universidad, donde no se mencionara el nombre por ética profesional y se evaluaron cuatros docentes, observado de forma individual por las investigadoras y luego se analizó cada resultado de forma grupal.
Técnicas e instrumentos
Para la recolección de los datos, se utilizaron fichas evaluadas de acuerdo al desempeño del docente, en su práctica.
Descripción de los instrumentos 
Para elaborar la ficha de este estudio se tomaron en cuenta los objetivos de la investigación.

DESARROLLO DE LA EVALUACIÓN DE LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA UNIVERSITARIA.
Maestro I
Evaluación de una práctica docente universitaria, en una  asignatura de tres  créditos.
 La planificación de la clase según el programa asignado, por la asignatura impartida incluye  el control y seguimiento de alumnos pero de una forma conductista, dejando a un lado las diferentes dimensiones que debe poseer el maestro universitario.
Momento  inicial
El maestro inmediatamente llegó a  la clase y pasó lista, olvidándosele motivar la misma con una reflexión, desarrollando su dimensión personal y social con los alumnos.
En otro orden inicio el tema de la noche sin verificar los saberes previos de sus estudiantes, ni mucho menos presentar el propósito de la clase, utilizando como recurso didáctico la computadora desde donde le dicto la cátedra. Se puede ver que no mostró pedagogía en el inicio.
Momento formativo
El maestro le permitió a sus estudiantes en cada tema a desarrollar, que participaran pero en ningún momento se resaltó la importancia del tema en el diario vivir, donde se notó que el maestro tiene mucha docencia pero poca pedagogía.
Momento final o cierre
 Con relación a las actividades de cierre o culminación el maestro recogió la clase él mismo y asignó una tarea sobre la exposición grupal del próximo tema, destacándole a cada grupo que todos debían tener información de su tema de exposición.
Finalmente después de observar la clase se puede notar que el perfil del docente no tiene todas las competencia que debía, porque el maestro tiene conocimiento del área pero no lo transmite adecuadamente.
Recomendación relacionada al maestro I
A la universidad
Tomando en cuenta que  la Ley General de Educación 66´97 (art.116, acápite b) dice que son funciones de las Juntas Distritales “proponer, conocer y aprobar planes y programas para enriquecimiento y fomento de la educación, la ciencia y la cultura, en el ámbito de su competencia territorial”. Se propone, que se inicie o desarrolle programas especiales sobre los tipos de estrategias y el uso adecuado de las mismas para la formación docente.   
            Ofrecer a maestros(as) diplomados, talleres, seminarios, exposiciones, y/o acerca de las estrategias de enseñanza en las distintas áreas del saber.
Así mismo, se entiende que esta debe encargarse  de asignar maestros(as) no solo especializados en el área que imparten sino que si no son docentes los mismos realicen una habilitación docente, ya que se considera necesario para que estos puedan tener una instrucción determinada a proporcionar calidad en el proceso. Así se logrará un mayor involucramiento del aprendizaje significativo que se busca en el nivel superior
Se sugiere que ponga a la disposición de los docentes una serie de materiales didácticos innovadores y tecnológicos, para que puedan ser utilizados y aprovechados.
Supervisar de manera continua, tanto las planificaciones como la puesta en práctica de la misma, para identificarse mejor con las estrategias que utiliza el personal docente y las necesidades que presentan los alumnos para aprender.
Se insinúa dar seguimiento y motivación a los(las) docentes para que utilicen prácticas pedagógicas de acuerdo al nivel y necesidades de sus estudiantes.
Al docente evaluado
Aplicar estrategias y métodos  acordes al nivel educativo y a las exigencia de la universidad del proceso pedagógico basado en competencias. Pues, sostienen Concepción & Guzmán (2007) que “el currículo es una construcción histórica y social, que surge y se desarrolla dentro de un determinado contexto socio-político y se inscribe en una determinada teoría de la educación que le imprime direccionalidad y sentido” (p. 48).
Dijo Confucio (415, a.D.) citado por Concepción & Guzmán (2007, p. 133) “lo que escucho olvido, lo que uso recuerdo, pero lo que hago comprendo”. De aquí se les propone a los(as) maestros(as) que deben utilizar recursos variados e innovadores de acuerdo a la práctica que van a realizar. Tomando en cuenta la tecnología.
Tomar en cuenta los saberes previos de  sus  (las) alumnos(as). Sobre este se plantea que “para aprender significativamente, el individuo debe tratar de relacionar los nuevos conocimiento con los conceptos y proposiciones relevantes que ya conoce” (Mimeo, 1993) Además, cada estudiante aprende de manera diferente, de ahí la importancia de estrategias variadas
Que hagan sus clases más motivadoras y participativa, ya que según plantean Concepción & Guzmán (2007) la motivación “constituye un factor cognitivo – afectivo que acompaña todo acto de aprendizaje, por lo que está presente en todo procesamiento didáctico, ya sea de manera implícita o explícita” (p. 82).
No olvidar que como mencionan Concepción & Guzmán (2007) la motivación depende no sólo de los educandos y los educadores, sino también de las condiciones ambientales y el espacio de trabajo escolar, por lo que hay que cuidar las necesidades individuales y las condiciones socio-ambientales. Es por ello que entre los actores del proceso debe haber un clima agradable y mutuamente motivador.
Tener como propósito fundamentar desarrollar el constructivismo y el aprendizaje significativo en los educandos donde estos vean cada tema como un elemento esencial en su diario vivir. Puesto que, desde el punto de vista de Vigoski “la construcción del conocimiento es producto de la interacción social donde el lenguaje, como principal instrumento cultural, permite la regulación y la transformación del mundo exterior y de la propia conducta” (Torres,1995 p. 165).

Relacionar los temas a tratar con el entorno y la carrera de sus estudiantes tomando en cuenta que el psicólogo Piaget dice “que el aprendizaje es el resultado de la interacción entre las estructuras asimiladoras del sujeto que aprende y las experiencias específicas que ofrece el medio (Concepción & Guzmán, 2007, p. 76). Igualmente Visgoski dice que “el aprendizaje y el desarrollo están íntimamente ligados dentro de un contexto cultural que permite el funcionamiento psicológico del individuo” (Concepción & Guzmán, 2007, p. 73) 

Afianzar la socialización, como estrategia, pero utilizar también la individualización, ya que si bien es cierto que trabajar socializadamente es una excelente opción, no menos cierto es que la individualización es propicia a la hora de evaluar las debilidades y fortalezas de los educandos. Plantea Torres (1999) “que la educación desde el paradigma constructivista, se dirige al mejoramiento de la persona, entendida ésta como un todo integral y único” (p. 21). Tomando en cuenta que la individualización o personalización favorece la independencia cognoscitiva de los estudiantes.

Conocer los diferentes métodos de enseñanza, y  hacer un correcto uso del mismo. Pues, plantean Concepción & Guzmán  (2007)  “la aplicación de cualquier método va a depender de la concepción que sobre la enseñanza se tenga, de las particulares de la asignatura” (p. 76). Y hacia dónde se dirige el aprendizaje.
Hacer las clases de forma más variada, utilizando estrategias metodológicas motivadoras y alteradas, propiciando un ambiente acogedor en el aula. Para ello debe auxiliarse de los conocimientos necesarios acerca del tema, ya sea mediante talleres o indagaciones particulares.  Debe tomar en cuenta que “la calidad de los resultados obtenidos en el aprendizaje depende en gran medida de las riquezas de las actividades que el docente provoca en sus alumnos” (Concepción & Guzmán, 2007, p. 95).

Realizar frecuentemente proyectos variados como método pedagógico. Pues plantea Álvarez (2000, p.27) que un proyecto es “la descripción y desarrollo de un proceso que permite resolver un problema relevante y complejo, y orientar un proceso de cambio  mediante la instrumentación de estrategias apropiadas dentro de un horizonte de tiempo y espacio”. Con este se permite visualizar los problemas y conflictos de su realidad social para ir en busca de solución.

Niry Sepúlveda  2004-0712


Análisis de práctica docente universitaria  maestro II.
Practica observada a maestro con una duración de 3 créditos  2  horas clases con la asignatura XXX
Me apersoné a la observación de la  clase de una asignatura de 3 créditos, cuando el profesor inicio su clase me pregunto qué, que deseaba, le dije el  objetivo de mi presencia y no tuvo ninguna objeción.
Cabe destacar que el docente observado no es profesional de la educación, sin embargo  durante el desarrollo de los momentos de la clase esto no se evidenció, pues el docente uso buenas estrategias, mantuvo el grupo motivado e interesado, uso buenas  técnicas para el abordaje del tema y esto se pudo observar durante el proceso de desarrollo.
El maestro hizo buen uso del tiempo en la distribución de las distintas actividades.
Aparentemente el proceso iba bien hasta que llegó el momento del cierre pedagógico, el cual no lo hizo.
Además no se pudo ver el acercamiento del maestro a sus estudiantes de una forma afectiva.
Algunos estudiantes llegaron tarde a la clase y el docente no se preocupó por saber las causas.
Recomendaciones.
Para que el proceso no quede incompleto debe realizar el cierre pedagógico correctamente.
 En cuanto a la parte afectiva  es bueno que tenga un mayor acercamiento a sus alumnos, mostrándole un interés sincero, pues esto permitirá  mayor confianza,  mejor aprendizaje y mejor comunicación.
Según sostiene Ruiz López, Arturo. "La práctica docente del maestro de debe ", describir y analizar el discurso de diversos maestros en el aula para establecer correspondencia entre: el uso de la lengua  en el salón de clases; la lectura y escritura en lengua, tanto a nivel preescolar, primario y a nivel superior”. Referente a este planteamiento ciertamente, el docente debe estar siempre en constante interacción con otros colegas, pues esto le  permite enriquecerse y resolver algunas situaciones.

Dennia Cabral bueno 2012-4035

Análisis de práctica docente universitaria  Maestro III
Al llegar al salón de clase a observar la práctica docente de una maestra x en una materia de tres créditos pude darme cuenta que esta maestra es muy responsable a la hora de llegada, pero al empezar la clase no la introdujo con una buena motivación ni recogida de los conocimientos previos de sus alumnos. Partió enseguida entrando en el tema, de lo particular a lo general. Durante el desarrollo de la clase casi no dió participación a sus alumnos, pues se mantuvo parte del tiempo hablando solo ella.
 A la hora del cierre pedagógico no recogió los aprendizajes que podrían haber obtenidos los alumnos en su dos horas de clase, por lo que puedo comentar a modo de sugerencias a esa maestra, que al llegar al aula debe motivar a sus alumnos, porque en su mayoría son jóvenes que trabajan durante el día y estudian en la noche, necesitan una buena motivación por parte de la maestra mediante alguna dinámica, reflexiones, videos y demás.
En cuantos a la evaluación de los conocimientos previos debe partir de los conocimientos que traen los alumnos, para que de esta manera pueda darse cuenta de cuánto conocimiento tienen del tema, ya que le sirve de motivación y punto de partida a la maestra.
En cuanto a la evaluación del cierre pedagógico, la profesora debe realizarlo para darse cuenta cuan significativa fue la clase para los alumnos.


Gladys María Jiménez Mena 98-0551



Análisis de práctica docente universitaria  Maestro IV
Llegue al aula del maestro x me senté. El maestro entro tan distraído que pase por inadvertida, a pesar de no ser su primer encuentro con sus estudiantes.
 Empezó el desarrollo de su clase, tomando en cuenta primeros los momentos de inicio y desarrollo de manera correcta, pero no tomo en cuenta la planificación del tiempo que iba a dar a cada actividad, por lo que el manejo del mismo no fue bien administrado, de forma que se le fue de las manos. Impresionado y preocupado se dió cuenta que el tiempo había pasado y que ni siquiera el control de asistencias y cierre había realizado. La materia es de una hora clase, es decir de dos créditos.
Mi recomendación a este docente es que le hace falta a la hora de planificar tomar el tiempo que dedicara a cada actividad, si es posible ensayar o practicar en casa el proceso de actividades, para de esa manera ir teniendo control del tiempo. Además cronometrarlo de manera que se dé cuenta cuando el tiempo se haya terminado.
DISCUSION DEL ESTUDIO
La calidad docente dentro del ámbito universitario es un tema de gran interés en un momento en que la sociedad exige un buen resultado en sus egresados.
 La sociedad en su conjunto que reclama que el funcionamiento de las universidades esté vinculado a criterios de eficacia, eficiencia y excelencia cada vez mayores (Arranz,2007: 34), hecho que implica que la calidad ocupe un eje central en el diseño de la política universitaria.
Por este motivo, este estudio ofrecer una visión comparativa sobre las diferentes actuaciones del docente universitario en su práctica pedagógica mostrando los resultados de varias observaciones.
Mediante la realización de una observación detallada, se ha constatado la existencia de ciertas actuaciones que se repiten dentro del ámbito universitario, como lo es el poco dominio en los momentos de su labor.
Así mismo, se puede notar que de los maestros observados en su mayoría muestran poca empatía en los estudiante aunque buen manejo del área que imparte.
La falta de coherencia con principios de calidad constituye el principal problema que debería considerar en esta universidad para su efectivo funcionamiento y posible estandarización en un futuro.
Finalmente se nota que los maestros tienen docencia pero muy poco desarrollo de pedagogía universitaria, en cuanto al uso de estrategias, métodos y recursos.

CONCLUSIÓN
Una institución universitaria es, en gran parte, lo que sean sus directivos y sus profesores. Pero ni unos ni otros se encuentran en estado  ideal. Se hacen y se seleccionan en un proceso lento y a veces doloroso. Si una universidad logra asegurar la excelencia de sus docentes, tiene asegurada, en buena proporción, su excelencia como institución de educación superior y por ende la excelencia de sus egresados.
Por lo que, luego de haber evaluado varias prácticas docente universitaria se pueden ver las incoherencias en sus prácticas en cuanto al perfil que debe de poseer este profesional, de manera que, aunque posee muchas competencias hay aspectos en sus prácticas en lo que deben de mejorar, por ejemplo: buen manejo del tiempo, hacer uso correcto de los distintos momentos del desarrollo de la clase, adaptar los temas a la realidad, mayor interacción entre maestro-alumno.
Según Enrique Neira Fernández “el docente debe poseer  las siguientes características: excelencia académica, competencia profesional, educación permanente, capacidad para comunicar el saber y los saberes, aprender de sus propias prácticas, buena pedagogía, didáctica, ética en su trabajo y ser  capaz de relacionarse positivamente con sus alumnos”.
Por lo que, el buen docente fomenta en su alumno el espíritu investigativo, el hábito de la lectura, la capacidad de crítica sana, objetiva y madura; los hábitos de trabajo intelectual, la motivación para seguir estudiando y aprendiendo durante toda la vida, no por obtener una buena nota y aprobar un curso, sino para acrecentar los propios conocimientos, para ser una persona más competente y por lo mismo más útil a la sociedad.
Se debe recordar que un buen profesor es aquel que logra desarrollar las capacidades intelectuales de sus alumnos y formarlos científicamente. Para ello es importante una buena ejecución de los procesos educativos significativos.

REFERENCIAS
Besterfield, D. H. (1995) Control de calidad. 4ta. Edición. Traducción autorizada de la edición en inglés por Prentice Hall, Inc.
Bixio, C. (2001). Enseñar  a aprender. Buenos Aires, Argentina: Editora Homos Sapiens.
Galán, M. [2009]: Después de la calidad, la innovación. X Foro de Almagro “Los
sistemas de información para la garantía de la calidad de las enseñanzas universitarias”, octubre.

Gimeno, J. (1988) El currículum: Una reflexión sobre la práctica. Madrid, España: editora Moronta,
Klingberg, L. (1980) Introducción a la didáctica, La Habana, Cuba: editora Pueblo y educción.
Marqués, M. [2008]: Una experiencia madura de innovación educativa. Jornadas Nacionales sobre Estudios Universitarios de los Proyectos de Convergencia a la
Realidad de los Nuevos Títulos, Universidad Jaume I, septiembre.
Medina Rivilla, (2001) Didáctica Universitaria, Madrid, España: editora La Muralla, S. A.
Mena B. & Marcos, M. (1994) Nuevas tecnologías para la enseñanza, Madrid, España: editora De la Torres.
Mauri, T., Coll, C. Y Onrubia, J. [2004]: La evaluación de la calidad de los procesos de innovación docente universitaria. Una perspectiva constructivista. Revista de Docencia Universitaria nº 1: 1-11.

Nereci, I. (1974) Hacia una didáctica general dinámica, Buenos Aires Argentina: Kapelusz.
Vizcarro, C. [2003]: Evaluación de la calidad de la docencia para su mejora Revista de la Red Estatal de Docencia Universitaria, vol. 3, nº 1: 5-18.


viernes, 13 de septiembre de 2013




ESCUELA DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES

MAESTRÍA EN GESTIÓN ACADÉMICA

TEMA:

ENTORNOS DE APRENDIZAJES

ASIGNATURA:

PRACTICA DOCENTE UNIVERSITARIA

MAESTRO:

DRA. ETANISLAO DE LA CRUZ.MSC.

SUSTENTADO POR:

NIRY MARGARITA SEPÚLVEDA PLASENCIA 2004-0712

JULIANA ROMERO CABRAL 97-0946

DENNIA CABRAL BUENO 2012-4035

GLADYS MARIA JIMENEZ 98-0551

LA VEGA, 7 DE SEPTIEMBRE, DEL 2013

INTRODUCCION

Los entornos de aprendizajes son vistos como los espacios o ambientes que influyen directamente en la calidad de la práctica pedagógica. Los entornos de aprendizajes desde una revisión con miras a contribuir a la delimitación conceptual y profunda de este. No obstante las transformaciones de la cultura contemporánea han puesto en cuestión el monopolio que ha ejercido la escuela sobre lo educativo, ella sigue siendo uno de los espacios de aprendizaje más importantes en las sociedades actuales, de allí que sea necesario repensar ambientes como el aula desde perspectivas diversas y complejas que no reduzcan el problema a una sola de sus dimensiones.

Hernando Romero (1997) presenta un análisis del espacio educativo como parte de la naturaleza de las actividades académicas, administrativas y de proyección social. Expone los campos de desarrollo y cómo se articula en ellos el espacio educativo, la relación existente entre éste y la calidad de la educación y, finalmente, analiza las relaciones de poder que propician los espacios educativos. Según el autor, no todos los espacios físicos son válidos para todos los modelos educativos en la perspectiva de lograr la excelencia académica, por eso el espacio forma parte inherente de la calidad de la educación, los espacios consagran relaciones de poder, tanto en el proceso pedagógico como en el organizacional.

Los ambientes de aprendizaje van desde lo lúdico, lo estético y el problema de las nuevas mediaciones tecnológicas, para señalar ejes sobre los cuales debe girar una reflexión más profunda sobre la educación contemporánea, si se quieren superar posturas instrumentalistas, transmisionistas y disciplinarias en las aulas escolares.

ENTORNOS DE APRENDIZAJES

Se entiende por entornos de aprendizajes a las disciplinas relacionadas de alguna manera con el concepto de ambientes de aprendizaje, también llamados ambientes educativos, términos que se utilizan indistintamente para aludir a un mismo objeto de estudio. Desde la perspectiva ambiental de la educación, de la ecológica, la psicológica, de la sistémica en teoría del currículo entre otros, se ha contribuido a delimitar este concepto que actualmente demanda ser reflexionado dada la proliferación de ambientes educativos en la sociedad contemporánea y que no son propiamente escolares.

Conceptualizar los ambientes educativos desde la interdisciplinariedad enriquece y hace más complejas las interpretaciones que sobre el tema puedan construirse, abre posibilidades cautivantes de estudio, aporta nuevas unidades de análisis para el tratamiento de problemas escolares y sobre todo ofrece un marco conceptual con el cual comprender mejor el fenómeno educativo, de ahí poder intervenirlos con mayor pertinencia.

La demanda de los nuevos escenarios para la pedagogía, sobrepasa los tradicionales linderos escolares que se remonta a los años sesenta en Latinoamérica con las experiencias educativas lideradas por comunidades e instituciones con ideales liberacionistas en contextos de marginación, explotación económica y dominación política (Giroux 1997).

Debido a la reconfiguración cultural que ha sufrido la educación en la actualidad, se viene reconociendo una generalización de lo educativo en diferentes escenarios y procesos culturales, de modo que pensadores como Regis Debray señalan que la cultura contiene un segmento pedagógico (Debray 1997). Este señalamiento es bien importante, pues evidencia el declive de la hegemonía de la institución escolar en las sociedades contemporáneas, donde los significados de la pedagogía se habían restringido a lo escolar, olvidándose de sus significados complejos y polisémicos referidos a su sentido social y a prácticas sociales históricas muy diversas que le eran propias. Este fenómeno que toma forma en la actualidad recuerda que antes de existir la forma escuela, las sociedades aprendían y se socializaban por medio de otras agencias culturales como las familias, las cofradías, los gremios de artesanos donde se transmitía el saber de los oficios a las nuevas generaciones, la comunidad local con sus tradiciones y la parroquial, entre otras.

Igualmente la educación se halla descentrada de sus viejos escenarios como la escuela, sus prácticas, actores y modalidades han mutado y traspasado sus muros para extender su función formativa y socializadora a otros ambientes, como la ciudad y las redes informáticas, a sujetos que no son necesariamente infantes, sino también adultos, mediando otras narrativas y saberes que escapan a la racionalidad ilustrada, centrada en el discurso racionalista del maestro y en el libro, vehículo cultural por excelencia desde la Ilustración.

El entorno de aprendizaje es un espacio en el que los estudiantes interactúan bajo condiciones, circunstancias físicas, humanas, sociales y culturales, propicias para generar experiencias de aprendizaje significativo con sentido. Dichas experiencias son el resultado de actividades, dinámicas, propuestas acompañadas y orientadas por un docente. Específicamente en el marco del desarrollo de competencias, un entorno de aprendizaje se encamina a la construcción y apropiación de un saber que pueda ser aplicado en las diferentes situaciones que se le presenten a un individuo en la vida y las diversas acciones que este puede realizar en la sociedad.

Los entornos de aprendizaje deben fomentar el aprendizaje autónomo dando lugar a que los sujetos asuman la responsabilidad de su propio proceso de aprendizaje, además de generar espacios de interacción entre los estudiantes en los cuales el aprendizaje se construya conjuntamente, de manera que se enriquezca la producción de saberes con el trabajo colaborativo y se reconozca la importancia de coordinar las acciones y pensamientos con los demás. Por ejemplo, en el desarrollo de competencias matemáticas, el ambiente de aprendizaje debe favorecer el desarrollo de los procesos de la actividad matemática y la comprensión y apropiación de los conocimientos matemáticos fundamentales en la disciplina.

CLASIFICACION DE LOS ENTORNOS DE APRENDIZAJES DE ACUERDO A SUS AMBIENTES.

Dentro de los entornos de aprendizajes están los ambiente de aprendizaje que son salas multifuncionales destinadas a la docencia, dotadas con equipamiento para la realización de actividades académicas especiales, proyectos didácticos específicos, cursos, seminarios o sesiones de formación para las que se necesiten los medios con que cuentan estos espacios. Pueden reservarse con antelación.

Según Daniel Raichvarg (1994), la palabra "ambiente" data de 1921, y fue introducida por los geógrafos que consideraban que la palabra "medio" era insuficiente para dar cuenta de la acción de los seres humanos sobre su medio. El ambiente se deriva de la interacción del hombre con el entorno natural que lo rodea. Se trata de una concepción activa que involucra al ser humano y, por tanto, involucra acciones pedagógicas en las que quienes aprenden están en condiciones de reflexionar sobre su propia acción y sobre las de otros, en relación con el ambiente.

Desde otros saberes, el ambiente es concebido como el conjunto de factores internos ­biológicos, químicos­, externos, ­físicos y psicosociales­ que favorecen o dificultan la interacción social. El ambiente debe trascender entonces la noción simplista de espacio físico, como contorno natural y abrirse a las diversas relaciones humanas que aportan sentido a su existencia. Desde esta perspectiva se trata de un espacio de construcción significativa de la cultura.

Los entornos de Aprendizaje se pueden clasificar en diferentes campos según su ambiente, como son: campos de las ciencias sociales, ciencias naturales, lengua y literatura, de lenguas extranjeras, matemáticas, educación artísticas y demás áreas del conocimiento.

El desarrollo de la noción de ambiente ha derivado a otros ámbitos como los de la cultura y la educación, para definir dinámicas además de procesos específicos que otros conceptos o categorías no permiten. Según lo manifiesta Lucié Sauvé (1994), el estudio de los diferentes discursos y la observación de las diversas prácticas en la educación relativa al ambiente ha permitido identificar seis concepciones sobre el mismo:

1. El ambiente como problema para solucionar este modelo intenta llevar al estudiante a la identificación de problemas ambientales después de apropiarse de unos conocimientos relacionados con la investigación, evaluación y acción de los asuntos ambientales.

2. El ambiente como recurso para administrar se refiere al patrimonio biológico colectivo asociado con la calidad de vida, por ser un recurso el ambiente se agota y se degrada por ello se debe aprender a administrarlo con una perspectiva de desarrollo sostenible y de participación equitativa.

3. El ambiente como naturaleza para apreciar, respetar y preservar, ello supone el desarrollar de una alta sensibilidad hacia la naturaleza, su conocimiento y la toma de conciencia de que somos parte de ella.

4. El ambiente como biosfera para vivir juntos por mucho tiempo, lo cual invita a reflexionar en una educación global, que implica la comprensión de los distintos sistemas interrelacionados físicos, biológicos, económicos, políticos. Desde esta noción se otorga un especial interés a las distintas culturas, civilizaciones y se enfatiza el desarrollo de una comunidad global, con una responsabilidad global.

5. El ambiente como medio de vida para conocer y para administrar, es el ambiente cotidiano en cada uno de los espacios del hombre: escolar, familiar, laboral, ocio. El ambiente propio para desarrollar un sentimiento de pertenencia, donde los sujetos sean creadores y actores de su propio medio de vida.

6. El ambiente comunitario para participar, se refiere a un medio de vida compartido, solidario y democrático. Se espera que los estudiantes se involucren en un proyecto comunitario y lo desarrollen mediante una acción conjunta y de reflexión crítica.

Cada una de estas concepciones define unas prácticas que desde su especificidad se complementan, de manera que pensar en el ambiente implica una realidad compleja y contextual que sólo se puede abordar desde la pluralidad de perspectivas para pensar en los entornos educativos.

Así mismo, relación entre la lúdica y el aprendizaje es el tema abordado por uno de los estudios de la Fundación FES (1993), en donde se presenta una mirada a las complejas relaciones que existen entre el juego y la pedagogía. Se sugiere asumir el juego y utilizar los materiales educativos desde una postura crítica e innovadora que permita contribuir a la construcción del conocimiento con los niños que asisten a las escuelas. Se destaca que entre muchos pedagogos ha existido la concepción del juego como mediador de procesos, que permite incentivar saberes, generar conocimientos y crear ambientes de aprendizajes, mientras que otros han optado por una oposición entre juego y aprendizaje.

En una experiencia educativa realizada por Erick de Corte, en Uruguay (1995), se analizan los diferentes aportes de las ciencias de la mente al mejoramiento de la práctica educativa.

DIMENSIONES DE LOS ENTORNOS EDUCATIVOS

Juan Carlos Pérgolis (2000) concibe las dimensiones como un mediador fundamental de la cultura urbana, en tanto puede expresarse en tres dimensiones:

a) La escuela como lugar de la ciudad: La escuela explica y propone sus fronteras y su localización. Por lo general ha estado asociada a una idea de lugar con fronteras duras y lejanas de la ciudad, como aislada en un gran territorio.

b) La escuela como formación para la ciudad: la escuela aparece como lugar de significado. Independiente del territorio y la localización, la escuela se asume como lugar para el todo de la ciudad y ve a ésta como su proyecto.

c) La escuela como punto de encuentro: aquí la escuela opera para ser un foro en el que las diferentes versiones de ciudad se encuentren. Todos los sectores de la ciudad se reúnen y ponen en común sus propias comprensiones. Así, la escuela se ofrece como lugar de transacción hacia la construcción de una ciudad compartida.

Según Pérgolis (p.33, 2000), Los ambientes educativos pueden ser vistos como contenido, como proyecto o como construcción y fundamentalmente deben responder a una escuela donde predomina la complejidad; en donde cada institución educativa es reconocida desde sus particularidades. Sin embargo, estas complejas consideraciones declinan frente al carácter disciplinario y de control social que ha moldeado a la escuela y que todavía conserva. Según Gildardo Moreno y Adela Molina (1993), en las escuelas actuales el ambiente educativo se mantiene inalterado: en cuanto al ordenamiento sigue siendo prescriptivo, en cuanto a las relaciones interpersonales es dominado por consideraciones asimétricas de autoridad .

Parece que en la sociedad occidental, afirman los autores, existe una actitud hacia la aceptación pasiva de los ordenamientos sociales y no hacia el reconocimiento cultural y de otros saberes. Tradicionalmente la escuela ha sido leída como una organización cerrada que en sí misma pareciera un conjunto de mundos individuales aislados entre sí. Se trata de un aislamiento que sobrepasa las dimensiones físicas, las aulas, y llega hasta el aislamiento psicosociológico en el que parecen convivir distintos sujetos.

LOS ENTORNOS VIRTUALES. UN DESAFIO PARA LA EDUCACION

El paso del siglo XX al XXI será conocido como el que marcará la transformación de una sociedad basada en las relaciones materiales a otra que se apoya en las relaciones virtuales comunicativas en su sentido más amplio. Ahora la existencia humana se desarrolla en la esfera de lo virtual y lo semiológico, constituyendo la comunicación mediática.

En la época actual las relaciones físicas personales empiezan a perder peso, obviamente sin desaparecer, y empiezan a tomar fuerza el universo mediático-relacional, el espacio de los lenguajes y el tiempo de las nuevas comunicaciones. Aparece el concepto de cibercultura, como un escenario tecnológico para la producción cultural, de la mediatización de lo social (Martín-Barbero 2002: 80-81). Con este fenómeno, las instituciones, los roles personales, los individuos, las identidades y los grupos se transforman, lo que de alguna manera introduce incertidumbre, desconcierto y a veces desorientación, pero también nuevas posibilidades de organización social e institucional.

Una sociedad de la información exige una nueva alfabetización basada en los nuevos medios técnicos y en los nuevos lenguajes que ellos suponen. Son muchas las novedades y escasa la toma de conciencia sobre los cambios que se nos presentan. Los sistemas de educación no son ajenos a este escasísimo discernimiento. Los procesos de enseñanza se ven obligados a indagar cómo se suscitan en una relación de aprendizaje ya no sólo mediada por el lenguaje oral y escritural, sino por el iconográfico, la imagen digital y los variados sistemas de representación que traen consigo nuevas maneras de pensamiento visual.

Es en la mediación como se va pasando de un estado de información al conocimiento, pues la diferencia entre información y conocimiento es que este último está dotado de significación; por ello, las organizaciones que pretenden desarrollar acciones educativas con sus integrantes más allá de pensar en una serie de contenidos, algunas veces llamados asignaturas e impartidas bajo modelos instruccionales, deben pensar en los fundamentos y directrices didácticas y pedagógicas que la educación digitalizada exige. A partir de la aparición de los medios, el papel del aprendiz, o también llamado alumno se resignifica. Las relaciones con sus profesores, tutores o instructores se modifica así como su relación con el saber mismo. En la medida en que aparece una amplia gama de fuentes y se consigue un fácil acceso a la información, se desplaza la noción de saber a la de saberes, la noción de verdad a la de verdades, distanciándose la concepción del saber monolítico o el saber constituido, y surgiendo una visión más cercana al "conocimiento como construcción".

Pero las nuevas mediaciones tecnológicas no sólo traen aparejada una transformación estructural en el conocimiento, sino también en los vínculos intersubjetivos que se suceden en la escuela y en las familias. En esta dirección, debe destacarse el papel que cumple y ha cumplido la televisión y la internet con respecto a la familia y a la escuela, pues trae por consecuencia un "desorden cultural" que descompone las formas de autoridad vertical entre los jóvenes, sus padres y maestros. Como lo ha sugerido Jesús Martín-Barbero, la televisión "deslegitima" y "deslocaliza" las formas continuas del saber promovido en la escuela desde el texto escrito, que constituye el centro de un modelo lineal mecánico, basado en aprendizajes graduales de acuerdo con las edades evolutivas del niño. Por medio de la televisión el joven accede rápida y cómodamente a un "saber visual" que subvierte el modelo escolar por etapas, legitimado por la autoridad del maestro. Trasladada al hogar, la televisión cortocircuita las relaciones de autoridad entre padres e hijos, al permitir que estos últimos accedan por su propia cuenta al mundo que antes les estaba vedado: el mundo de los adultos (Martín-Barbero 1996: 14; Pérez Tornero 2000: 37-57). De esta manera los medios han venido a recordar que antes de que los aprendizajes adquirieran la forma de escuela, los niños se encontraban entremezclados con el mundo de los adultos, sin los escrúpulos y cuidados con que hoy se los trata y aprendiendo los códigos culturales por medio de prácticas sociales bastante versátiles y efectivas.

De otro lado, la posibilidad de profundizar en la interactividad, otra característica de los nuevos medios, adquiere un sentido pleno en el terreno educativo. El estudiante está en posibilidad de decidir la secuencia de la información que desea seguir; establecer el ritmo, cantidad y profundización de la información que pretende y elegir el tipo de código con el que quiere establecer relaciones con la información. Los anteriores elementos y otros no mencionados hacen pensar que la educación virtual en las instituciones educativas amerita un acercamiento desde lo conceptual y teórico que fundamente las acciones, procedimientos y rutas que se han de tomar para su realización y para la creación de nuevos ambientes de aprendizaje de calidad y pertinencia social.

CARACTERISTICAS DE LOS ENTORNOS DE APRENDIZAJE

Algunos autores señalan algunas características de los ambientes de aprendizaje:

Ambientes Inadecuados:

1. El trabajo del estudiante y la actividad profesional del maestro carecen de sentido y de posibilidad de autorrealización.

2. Como el conocimiento se considera posible sin la existencia de tensiones afectivas, del deseo del saber y de la voluntad del saber, el resultado es un conocimiento sin comprensión.

3. Las actividades y la organización escolar se fundan en normas que son ajenas a un proyecto ético, propio de estudiantes y maestros.

Entornos Adecuados.

Redimensionar los ambientes educativos en la escuela implica, además de modificar el medio físico, los recursos y materiales con los que se trabaja, un replanteamiento de los proyectos educativos que en ella se desarrollan y particularmente los modos de interacciones de sus protagonistas, de manera que la escuela sea un verdadero sistema abierto, flexible, dinámico y que facilite la articulación de los integrantes de la comunidad educativa, maestros, estudiantes, padres, directivos y comunidad en general. En este orden de ideas, la escuela permeable se caracteriza porque se concibe abierta, lo más arraigada posible a su medio, con fronteras no claramente delimitables y relaciones con el conocimiento entre los individuos que buscan establecer vivencias culturales cruzadas por prácticas democráticas altamente participativas.

EL AULA COMO LUGAR DE ENCUENTRO

Es posible pensar la escuela en coherencia con una concepción de educación como un sistema abierto, en la medida en que se supone que su estructura y funcionamiento se realizan en un intercambio permanente con su contexto. Las interacciones permanentes y sustanciales implican que el afuera no sea algo ajeno o desconectado de ella y de los procesos que le son propios. Desde esta perspectiva hablar de ambiente educativo escolar es concebir no una sumatoria de partes llamadas sectores, escenarios, actores, sino propender su funcionamiento sistémico, integrado y abierto.

De nada serviría si un espacio se modifica introduciendo innovaciones en sus materiales, si se mantienen inalterables unas acciones y prácticas educativas cerradas, verticales, meramente instruccionales. Por ello el papel real transformador del aula está en manos del maestro, de la toma de decisiones de la apertura , coherencia entre su discurso democrático y sus actuaciones, además de la problemática se trata de propiciar un ambiente que posibilite la comunicación ,el encuentro con las personas, dar lugar a materiales y actividades que estimulen la curiosidad, la capacidad creadora , el diálogo, donde se permita la expresión libre de las ideas, intereses, necesidades, estados de ánimo de todos sin excepción, en una relación ecológica con la cultura y la sociedad en general.

La escuela es después de la familia y aun de otros espacios de formación de actitudes y valores, el espacio determinante en la formación individual, Es por ello por lo que puede ser definitivo pensar una escuela del sujeto cuyos ambientes educativos apunten a la formación humana y contemporánea de individuos, alumnos y maestros conscientes de su lugar en la sociedad. Pensar en una escuela cuyos ambientes educativos tomen en consideración las interacciones entre sujetos vistos como totalidades, que vaya más allá de lo cognoscitivo y que se consideren los sentimientos y deseos en relación con el saber, que vaya más allá de las respuestas correctas tome en cuenta los errores, que en vez de propiciar la farsa y la obediencia propicie la sinceridad y la rectitud además los deseos de los sujetos.

Como espacio para la vivencia de la democracia, la escuela no se limita a ser un escenario para el diálogo de saberes, es también un espacio para el intercambio de intereses, para la definición de intencionalidades comunes y para el establecimiento de criterios de acción que tengan por objeto la consolidación de proyectos culturales y sociales, basados sobre el reconocimiento mutuo en igualdad de oportunidades, en contraste con la búsqueda violenta de la homogeneidad y el igualitarismo (Moreno, Molina 1993).

Cada uno de los participantes de la actividad escolar tiene unos referentes diferentes al hablar de la escuela; generalmente los especialistas y los profesores siempre hablan de planes de estudio y régimen disciplinario, la reflexión crítica que él realice de su práctica.

Escena las más fieles y verdaderas interacciones entre los protagonistas de la educación intencional, maestros y estudiantes. Una vez cerradas las puertas del aula se da comienzo a interacciones de las que sólo pueden dar cuenta sus actores. Es aquí donde el maestro se hace y se muestra, aquí ya los deseos se convierten en una realidad ya no es el mundo de lo que podría ser, sino el espacio de lo que es.

Son muchos los investigadores que se han dedicado a estudiar la clase como el momento crucial del acto educativo. En la investigación realizada por María Isabel Cano (1995) en cuanto al espacio físico y sus determinantes en las interacciones sociales en la escuela, se plantean unos principios como hipótesis de trabajo que merecen ser retomados acá.

ENTORNO DE APRENDIAJE Y ESTETICA SOCIAL

El carácter ético del entorno escolar es un elemento fundamental en los procesos de aprendizaje. La racionalidad sensorial y la tematización de la afectividad deben dar lugar al despliegue de las subjetividades en sus configuraciones estéticas. Desde la perspectiva de Luis Carlos Restrepo se puede entender el ambiente educativo como un clima cultural, campo de agenciamientos simbólicos que inscriben al sujeto en ese medio de cultivo específicamente humano.

En la escuela se generan procesos de construcción y reconstrucción de la identidad subjetiva, dentro de una empresa cuyo propósito es eminentemente ético: "Lo que determina nuestra actitud ética es a la larga nuestra afectación sensible, la disposición corporal a convivir en ese engranaje de implícitos y no dichos que caracterizan el espacio humano. Afecciones y no argumentos, hábitos y no juicios, gestos más que palabras y proposiciones, es lo que nos queda después de muchos años de trajinar por las aulas y la academia, como sedimento residual de experiencias y aprendizajes". Estos preceptos y disposiciones sensibles, según Restrepo, son construidos de manera sutil en la interacción cotidiana, en la dinámica del aula, en los intercambios afectivos y los ejercicios del poder que cruzan tanto la familia como la escuela.

Todo problema ético remite a un asunto estético, al campo de lo que se podría llamar "estética social" en tanto está en juego una forma de sensibilidad y es social, porque no se trata de la experiencia individual, sino de la afección que se comparte con el grupo y que decide el curso del comportamiento del sujeto y su escena en público. En esta perspectiva, la noción propuesta por André Leroi-Gourham se compadece con lo expuesto hasta ahora. Para este paleontólogo francés, la estética social o comportamiento estético remite no a las nociones de la filosofía sobre lo bello en la naturaleza y en el arte. No se trata tampoco de la sensibilidad eminentemente auditiva o visual para el arte, sino de rebuscar en toda la densidad de las percepciones cómo se constituye en el tiempo y en el espacio un código de las emociones asegurando al sujeto étnico lo más claro de la inserción afectiva en su sociedad" (Leroi-Gourham, 1971: 267).

Preguntarse por la estética social es hacerlo por la sensibilidad que se forma en la escuela. Negar la afectividad que atraviesa todo proceso de aprendizaje es desconocer la importancia de ligarse por el deseo a los contextos escolares y sus actores singulares. Es negar las cogniciones afectivas en la construcción del conocimiento. En este sentido, el trabajo del maestro es posibilitar la formación de sensibilidades, las que se construyen y cultivan en ambientes interhumanos a través de mediaciones e interacciones culturales específicas. De igual manera, negar la afectividad es negar también la posibilidad del disfrute y el goce, por ello parte de lo que vive el ser humano también tiene que ver con lo lúdico y placentero, sin deponer la exigencia y esfuerzo que supone todo proceso educativo.

IMPORTANCIA DEL AMBIENTE EN EL ENTORNO EDUCATIVO

El ambiente es concebido como construcción diaria, reflexión cotidiana, singularidad permanente que asegure la diversidad y con ella la riqueza de la vida en relación (Ospina 1999). La expresión ambiente educativo induce a pensar el ambiente como sujeto que actúa con el ser humano y lo transforma. De allí se deriva que educa la ciudad (Naranjo, Torres 1996), la calle, la escuela, la familia, el barrio y los grupos de pares, entre otros. Reflexionar sobre ambientes educativos para el sano desarrollo de los sujetos convoca a concebir un gran tejido construido con el fin específico de aprender y educarse.

Otra de las nociones de ambiente educativo remite al escenario donde existen y se desarrollan condiciones favorables de aprendizaje. Un espacio y un tiempo en movimiento, donde los participantes desarrollan capacidades, competencias, habilidades y valores (A.C. CEP Parras 1997: 15-18). Para los realizadores de experiencias comunitarias dirigidas a generar ambientes educativos, se plantean dos componentes en todo ambiente educativo: los desafíos y las identidades. Los desafíos, entendidos como los retos y las provocaciones que se generan desde las iniciativas propias o las incorporadas por promotores educadores y facilitadores, entre otros. Son desafíos significativos para el grupo o la persona que los enfrenta, con la menor intervención de agentes externos. Los desafíos educativos fortalecen un proceso de autonomía en el grupo y propician el desarrollo de los valores.

Los entornos educativos también están signados por la identidad, pues la gestión de las identidades y lo cultural propio es la posibilidad de creación de relaciones de solidaridad, comprensión y apoyo mutuo e interacción social.

El entorno educativo no se limita a las condiciones materiales necesarias para la implementación del currículo, cualquiera que sea su concepción o a las relaciones interpersonales básicas entre maestros y alumnos. Por el contrario, se instaura en las dinámicas que constituyen los procesos educativos y que involucran acciones, experiencias y vivencias por cada uno de los participantes; actitudes, condiciones materiales y socioafectivas, múltiples relaciones con el entorno y la infraestructura necesaria para la concreción de los propósitos culturales que se hacen explícitos en toda propuesta educativa.

Teniendo en cuenta estos aspectos, la pregunta por los ambientes educativos ya no resulta tan obvia y de sencilla respuesta. Actualmente, por ambiente educativo se entiende una u otra denominación, no sólo se considera el medio físico, sino las interacciones que se producen en dicho medio.

Son tenidas en cuenta la organización y disposición espacial, las relaciones establecidas entre los elementos de su estructura, pero también las pautas de comportamiento que en él se desarrollan, el tipo de relaciones que mantienen las personas con los objetos, las interacciones que se producen entre las personas, los roles que se establecen, los criterios que prevalecen y las actividades que se realizan.

A continuación se mencionan algunas necesidades, identificadas como la columna vertebral de la educación que aportan algunas pistas para pensar en los ambientes educativos, ellas son:

Planteamiento de problemas, diseño y ejecución de soluciones.

Capacidad analítica investigativa.

Trabajo en equipo, toma de decisiones y planeación del trabajo.

Habilidades y destrezas de lectura comprensiva y de expresión oral y escrita.

Capacidad de razonamiento lógico-matemático.

Capacidad de análisis del contexto social y político nacional e internacional.

Manejo de la tecnología informática y del lenguaje digital.

Conocimiento de idiomas extranjeros.

Capacidad de resolver situaciones problemáticas.

Finalmente a la hora de hablar de entornos educativos y reconociendo que, no obstante que han tenido lugar transformaciones estructurales en la cultura contemporánea que le han sustraído a la escuela el monopolio que ejercía de lo educativo, la escuela todavía tiene una gran importancia y un gran peso social, cultural, por ello merece caracterizarse, fundamentarse el problema de los ambientes desde ella.

De acuerdo con lo expuesto se reconocen diversos espacios del sujeto, que se convierten en ambientes educativos, pero a la vez no se puede desconocer que uno de ellos tiene una trascendencia en la formación y estructuración de la cultura y es la escuela.

Es importante que el facilitador tenga presente que en el aprendizaje de una persona existen en conjunto de elementos que inciden de manera positiva o negativa para que se logre la absorción de conocimientos, los cuales se pueden llamar factores del aprendizaje, tales como: aptitud, ambiente, personalidad, actitud, referente, reforzamiento, motivación, actuación, memoria y activación.


La sociedad le demanda a la educación en general que se articule con las necesidades actuales de la sociedad. Para responder a esta demanda están diseñando nuevas ofertas e incorporando la innovación tecnológica.

En el aprendizaje se identifican elementos que garantizan el logro de buenos resultados, como la inteligencia o capacidad para aprender, las motivaciones, qué me lleva a aprender, el método o sea cómo hago para aprender y dentro del método, están las técnicas, las cuales facilitan los procesos de aprendizaje, garantizando excelencia en los productos finales:


La infraestructura física. En el caso de una docencia presencial la misma requiera de un espacio físico adecuado y mobiliario y equipos apropiados para la docencia. En el caso de la educación virtual se requiere de una infraestructura tecnológica, con los recursos y materiales adecuados para el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Los recursos de aprendizaje. Estos deben estar diseñados de forma que propicien el auto aprendizaje, que generen un aprendizaje significativo y que permitan el desarrollo de competencias acorde a los nuevos tiempos. Además de los contenidos de aprendizaje, se deben considerar aquí recursos físicos y virtuales que motiven a los alumnos a aprender, coherentes con los objetivos de aprendizaje y propiciadores de interacción.


Los recursos de aprendizaje deben integrarse al proceso de aprendizaje con una clara intencionalidad educativa. Por consiguiente, deben diseñarse respondiendo no solo al perfil del destinatario, sino también integrando a los mismos las estrategias de aprendizajes adecuadas a los objetivos del curso.


La Comunicación. La interacción que se genera entre el docente y los alumnos,

Sí es uno de los elementos más importantes de un ambiente de aprendizaje. Para ello es recomendable el uso de una estrategia de comunicación efectiva entre docentes y alumnos que propicie la construcción de conocimientos por parte de los alumnos. El docente juega aquí un rol de mediador o facilitador del aprendizaje.

La comunicación de los alumnos entre sí a través de las estrategias de aprendizaje colaborativo y cooperativo permiten tanto el desarrollo de competencias sociales, tales como aprender a convivir con los demás, como competencias laborales como el trabajo en equipo, fomentando además el desarrollo de actitudes y valores necesarios para la vida.

En entornos de aprendizaje virtuales, la interacción no sólo se limita a la comunicación bidireccional entre docentes y alumnos y alumnos entre sí, sino que, implica también la interacción entre los alumnos y los materiales de aprendizaje. Esta interrelación debe ser generar una participación de los alumnos que propicie la construcción de sus propios saberes.

Planificación del proceso de aprendizaje. La meta de todo proceso de educativo es el logro de los objetivos educativos y las competencias en los alumnos. Esto proceso requiere de una rigorosa planificación en la que se describa de manera clara las acciones de intervención docente, las estrategias y actividades de aprendizaje, los recursos a utilizar (materiales de apoyo, recursos tecnológicos y de comunicación, entre otros), los criterios y estrategias de evaluación y las acciones de retroalimentación.

AMBIENTES DE APRENDIZAJE LÚDICOS

La lúdica es una dimensión que cada día ha venido tomando mayor importancia en los ambientes educativos, particularmente porque parece escapar a la pretensión instrumentalista que caracteriza a la escuela. La lúdica se presta a la satisfacción placentera del niño por hallar solución a las barreras exploratorias que le presenta el mundo, permitiéndole su autocreación como sujeto de la cultura, de acuerdo con lo que señala al respecto Huizinga: "La cultura humana ha surgido de la capacidad del hombre para jugar, para adoptar una actitud lúdica" (Huizinga 1987).

Aquí es importante resaltar la relación existente entre juego, pensamiento y el lenguaje, tomando el juego como parte vital del niño que le permite conocer su entorno y desarrollar procesos mentales superiores que lo inscriben en un mundo humanizado.

Para el tema que se expone, se trata de incorporar la lúdica en los ambientes educativos, pues da lugar a los procesos de construcción de identidad y pertenencia cognitiva, opción que se sustenta desde el reconocimiento de que lo lúdico también reside en el lenguaje, atraviesa los procesos educativos constituyéndose en medio y fuente que permite relacionar pensamientos para producir pensamientos nuevos. Se debe ser consciente que en la formación del niño y el joven interactúan varios factores, que lo lúdico es un escenario enriquecedor por lo cual no hay que perderlo de vista si se quieren abordar unas pedagogías propias del imaginario y representaciones de ellos.

Uno de los elementos que han permitido generar ambientes de aprendizaje lúdicos es la incorporación del juego, este es un recurso educativo que se ha aprovechado muy bien en los niveles de preescolar y primaria, pero que a medida que se avanza en la escolaridad tiende a relegarse a favor de formas más expositivas de enseñanza.

El juego es una función vital sobre la que no es posible aún dar una definición exacta en términos lógicos, biológicos o estéticos. Descrito por sus características, el juego no es vida corriente ni vida real, sino que hace posible una evasión de la realidad a una esfera temporal, donde se llevan a cabo actividades.

espacio-temporal en el que tiene lugar el juego genera mundos temporales dentro del mundo habitual a partir de una actividad particular. El juego introduce en la confusión de la vida y en la imperfección del mundo una perfección temporal y limitada: permite al sujeto crear un orden.

La noción de juego en su forma coloquial, tal como es presentada por algunos autores, se concibe como una actividad u ocupación voluntaria, ejercida dentro de ciertos y determinados límites de tiempo y espacio, que sigue reglas libremente aceptadas, pero absolutamente obligatorias; que tiene un final y que va acompañado de un sentimiento de tensión y de alegría, así como de una conciencia sobre su diferencia con la vida cotidiana.

Estudiosos del juego (Ferrari 1994: 47-49) destacan que puede empleársele con una variedad de propósitos dentro del contexto de aprendizaje. Señalan que dos de sus potencialidades básicas, las más importantes, son la posibilidad de construir autoconfianza e incrementar la motivación en el jugador. Es un método eficaz que posibilita una práctica significativa de aquello que se aprende; el juego en la educación ha servido como motivador y a veces como recurso didáctico; sin embargo, en la práctica pedagógica no se ha explorado suficientemente su potencial como espacio de conocimiento y de creatividad.

De este modo, cabe pensar que los ambientes lúdicos pueden ser no sólo ocasión de entretenerse y divertirse, que es lo primero que se asocia con el juego; la sorpresa, lo gracioso, son componentes naturales en el juego. Pero el juego-juego va más allá, permite vivir en micromundos usualmente entretenidos y amigables (al menos no amenazantes), sean situaciones de menor complejidad que las reales, o mucho más allá de estas, fantasiosas y especulativas, pero en cualquier caso ceñidas a las reglas vigentes y en pos de metas valederas. Y es por esto que el juego permite desarrollar la creatividad, pues las reglas, dando un orden a la interacción entre los participantes, no son necesariamente lógicas o ceñidas al comportamiento del mundo físico, cabe inventárselas o concertar unas nuevas formas de camino; esto brinda una muy sólida base para potenciar las capacidades humanas, para traspasar el umbral de lo conocido, para desarrollar el potencial creativo del ser humano y dar lugar a lo que más caracteriza al hombre: su capacidad para simbolizar el mundo: la "libertad simbólica". Este aspecto es sumamente destacado y valorado en los estudios de la semiótica y las ciencias sociales contemporáneas. Para el antropólogo Gilbert Durand, el símbolo remite la libertad del sujeto para crearse y crear el mundo:

CONCLUSION

Finalmente en esta investigación se de resaltar que un individuo aprende a través de un proceso activo, cooperativo, progresivo y autodirigido, que apunta a encontrar significados y construir conocimientos que surgen en la medida de lo posible de las experiencias de los alumnos en auténticas y reales situaciones que se desarrollan en los diferentes entornos de aprendizajes.

La educación es un proceso social por naturaleza, un evento que al estar implicado en una red de influencias mutuas, es indudablemente, el suceso más humano y humanizador de todas las finalidades sociales.

La posición del alumno cambia, puesto que progresivamente debe asumir la su responsabilidad adaptándose a los diferentes entornos en que se desenvuelven. Donde la posición del docente debe ser quien deja de ser la única fuente de información y se convierte en un activo participante de la comunidad de aprendizaje, pues define un clima estimulante en el plano intelectual que funciona como modelo para la definición y solución de problemas, realiza preguntas desafiantes, propicia el feedback , la ayuda necesaria a sus alumnos y favorece en ellos la autoconducción de sus aprendizajes.

Por tanto, se debe comprender que todo aquello que se realiza a través de las herramientas infovirtuales o cualquier entorno de aprendizaje sirve como sistema de actuación que interviene como condición de aprendizaje, y por ello, deja una secuela no sólo en aprendizaje de un tema, sino que influye en los marcos de pensamiento, esos componentes tácticos de actividad mental que orientan nuestras estrategias de aprendizaje.


BIBLIOGRAFIA

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